Como irse a Australia y no morir en el intento

Ya has tomado la decisión. Te vas a Australia. Estás harto de la situación laboral en España, de los políticos, del loro de tu vecino y ¡quieres aprender inglés de una vez!

Empiezas a buscar información sobre cursos, visados, te pasas varias horas al día buscando en internet hasta que terminas viendo documentales de los bichos más peligrosos habidos y por haber a las 12 de la noche. Y sigues sin entender la diferencia entre student visa, skilled visa o tourist visa… ¡SOS!

No desesperes! Sé que es duro, yo también lo hice, y me compré libros, visité foros y blogs, mandé emails pidiendo ayuda… hasta que descubrí el mundo de las agencias en Australia.

Estas agencias las forman personas que fueron a Australia a estudiar y trabajar y luego empezaron a ayudar a otros españoles que también querían irse a Australia. Veamos qué es lo que hace una agencia de este tipo:

– Da información al estudiante sobre las posibilidades reales que tenemos los españoles en Australia: qué tipo de visados son los que podemos optar, cuál es el nivel de vida en Australia, cuáles son las profesiones altamente demandadas, etc.

– Estudia tu caso en concreto: te pregunta por cuanto tiempo quieres estar, qué ciudad te gustaría escoger y qué nivel de inglés tienes.

Orientación personalizada: en función de tus necesidades da consejos sobre qué es lo más adecuado para estudiar y cuáles son las posibilidades reales de trabajo.

– Hace presupuestos sin compromiso: una vez el estudiante ha decidido qué quiere hacer, el agente le busca diferentes cursos y le hace un presupuesto.

– Contacta con la escuela escogida: tramita el curso y pide el CoE, que es el certificado que emite la escuela y que va a ir ligado a tu visado. Sin esto no puedes pedir el visado de estudiante.

– Gestión del visado: Solicitar un visado al departamento de inmigración australiano, realizar las pruebas médicas y contratar el seguro médico obligatorio.

Seguimiento: Ayuda a buscar piso, a encontrar trabajo y te da la bienvenida en tu ciudad de destino.

¿Qué te parece? De repente, todo el curro que tenías por delante se esfuma y tienes a tu agente que te lo prepara todo, te ayuda y te orienta. Pero todavía no has oído lo mejor de todo… ES GRATIS! Sé lo que parece. Raro, ¿verdad? Las agencias no cobran por sus servicios a los estudiantes, ya que ganan dinero de las escuelas, no de los estudiantes.

Quizá eres de aquellos que prefieren hacerlo todo ellos mismos, ya que no te terminas de fiar (¡aquí hay trampa fijo! – piensas). Haz la prueba: busca los mismos cursos que te ofrece tu agente, a ver si encuentras mejores precios. Normalmente tienen exactamente el mismo precio, aunque a veces a través de agencia te sale el curso incluso más ecónomico(!), y eso es porque al llevar muchos estudiantes, las escuelas tienen promociones que sólo van dirigidas a las agencias.

En mi caso, también fui con una agencia y quedé muy contenta. Con los meses de estar en Australia y a raíz de este blog y de mis artículos publicados en La Vanguardia, (que puedes ver aquí y aquí), hubo una agencia que se puso en contacto conmigo y me ofrecieron colaborar con ellos. Mi única exigencia fue que su política de empresa fuese SIEMPRE decir la verdad y no engañar prometiendo cosas imposibles, del tipo: “encontrarás trabajo en una semana de lo tuyo en Australia”.

Así pues, he intentado profesionalizar una tarea que ya estaba realizando: ayudar a españoles que quieren irse a Australia. Esta vez cuento con el apoyo de una empresa detrás, GrowPro Australia, que dispone de profesionales repartidos por España y Australia que han vivido lo mismo que yo, y que saben qué es lo que necesita alguien que irá a estudiar a Australia. Ya he ayudado a varios estudiantes a empezar su nueva vida en Australia y tengo que decir que me ilusiona y me enriquece ver como después agradecen mi ayuda y soporte.

Si estás pensando o quieres irte a estudiar a Australia, yo puedo ayudarte. Recuerda que todos tenemos cabida en Australia, así que no lo dudes y escribe un comentario en este blog o mándame un correo a neus@growproaustralia.com y pon rumbo a tu vida!

Anuncis

Tópicos sobre Australia ¿verdad o mentira?

Australia, conocida como el país de playa y surf, que tiene fama de poseer los animales más peligrosos del mundo, donde se dice que hay un trabajo en cada esquina, y con el acento más complicado de los países de lengua inglesa… ¿verdades o mentiras? A continuación veremos unos cuantos tópicos sobre este país y su veracidad.

En Australia todo el mundo hace surf y va a la playa. Mentira.

Aunque en Australia hay una gran cultura del surf en muchas ciudades, no todos los australianos saben hacer surf o van a la playa todo el día. En Sydney por ejemplo, este tipo de australianos se encuentran focalizados en Bondi, una zona de playa famosa en todo el mundo, donde sí que te encuentras al típico australiano rubio con el pelo largo y la tabla bajo el brazo, que anda descalzo cinco calles para ir a comprar al súper. No obstante la mayoría de gente trabajan y viven en la ciudad o los barrios de alrededor, y van a la playa el fin de semana cuando es verano. Sí que es cierto que hay pueblos o ciudades donde la cultura del surf es muy importante, pero no os creáis que todo en Australia es surf. El turismo, los negocios, la restauración y el deporte son grandes puntales de este país.

La comida no es tan buena como en España. Mentira.

Aunque los australianos no suelen cocinar en casa, los restaurantes y cafés son excepcionales. Las verduras y fruta son frescas y están riquísimas, y el pescado es excelente. Tienen muchísima variedad de alimentos buenos y aunque la carne quizás no es su punto fuerte, si pagas la encuentras. En Australia la comida es cara (como todo), pero cuando llevas un tiempo aquí descubres, por ejemplo, que la frutería de al lado de casa trae los huevos de una família de granjeros que están a dos horas de la ciudad. Aquí dan mucha importancia a los productos locales, ya que importarlos resulta carísimo, veréis que en todos los supermercados la mayoría de productos son locales. Os recomiendo que probéis en cualquier café de Surry Hills los huevos revueltos con setas, queso y aguacate, puestos encima de pan bueno tostadito y con un café con leche (latte) para acompañarlo. Impresionante.

El café es malo. Mentira.

En Australia hay una cultura del café impresionante. Un sitio donde hay una profesión conocida como “barista”, donde manejan 8-10kg de café al día, la manera de hacer café es todo un arte. Ya sabéis que en España, en el bar de turno, pides uno con leche y tardan 2 minutos en servirlo. Aquí no. Todo se hace con precisión milimétrica, la leche se calienta de una determinada manera, la espuma tiene que quedar perfecta y te hacen un dibujito de un árbol o un corazón para acabar encontrándote el perfecto latte. La calidad del café en sí es normalita, pero hay buenas cafeterías con café italiano y colombiano, si sois más de expresso.

La conexión a internet da pena. Verdad.

Australia tiene un serio problema con la conectividad a internet, y es que al estar tan alejada de todo, las redes dejan mucho que desear. Los australianos están un poco hartos del tema, y hace poco el gobierno volvió a aplazar la reforma de ley para dotar a toda Australia de cable óptico, por lo que no desesperéis, internet es lento y caro.

El acento australiano es muy difícil de entender. Verdad.

Tengo un amigo australiano que siempre me dice que si soy capaz de entender el acento australiano, seré capaz de entender a cualquier persona de habla inglesa del mundo. Compitiendo de cerca con los escoceses, los australianos acortan la mayoría de palabras y tienen un acento marcado y muy exagerado que les hace muy graciosos incluso para los  otros países de habla inglesa. No os asustéis. Al principio os costará horrores entenderlos, pero a base de escucharlos cada día podréis decir perfectamente: How’ya’goin’mate?

A los australianos no les gustan los españoles. Mentira.

Nos adoran. Adoran nuestro acento y nuestra “passion”, aunque algunas veces no nos entiendan. Somos exóticos y misteriosos para ellos, y es que aunque cada vez hay más españoles que vienen a Australia, seguimos siendo una comunidad pequeña comparada con los italianos y griegos, por ejemplo. Tenemos fama de tener buena comida, buen clima, de ser divertidos y, sobre todo, apasionados. Y algo de razón tienen. 😉

Hay un puesto de trabajo en cada esquina. Mentira.

Verdad para ellos, pero para nosotros, sin visado para trabajar, con el límite de las 20 horas semanales y con el inglés normalillo, se hace difícil. En Australia es difícil que te cojan para trabajar de primeras sin haber trabajado en algún otro sitio aquí mismo, pero bueno, no es imposible, por supuesto. Tenéis que ser tenaces y patearos toda la ciudad, aunque si tenéis algún contacto que os pueda echar un cable, mejor que mejor.

Y hasta aquí este listado de tópicos, ¿se os ocurre alguno más?.

 

El moment més dolç

Ja fa set mesos que sóc a Sydney. Fins fa poc, tenia la sensació que era ahir que agafava l’avió a Barcelona; no obstant, fa un parell de dies, em vaig sorprendre a mi mateixa pensant què és el que sentiria quan veiés Barcelona desde la finestreta de l’avió en el meu retorn.

Diuen que la calma arriba després de la tormenta. Després d’haver patit inseguretat en la feina i en la casa, haver conegut gent que t’ha fallat i no entendre el comportament ni la cultura tant diferent que tenen aquí, arriba un dia en que tot es calma. T’aixeques pel matí un diumenge, que és el teu dia lliure, baixes al carrer i quedes amb alguna amiga per esmorzar a un dels preciosos cafès que té aquesta ciutat. Parles del cap de setmana, de la ressaca que tens i de les coses que tens planejades per a les pròximes setmanes. Fa sol, et demanes l’esmorzar típic australià (pà torrat amb ous remenats, formatge, bolets, tomàquets… o el que vulguis!), te’l prens amb un latte fet amb amor i pagues encantada els $20 que val tot plegat. Després vas al parc a fer un picnic, o a una barbacoa a la platja, o a fer unes cervesetes per la tarda amb la teva colla de gent mentre escoltes música en directe en algun pub.

DSC00225

De sobte et trobes que coneixes molts dels carrers de la ciutat, què saps on es compra la millor fruita, on cuinen les millors hamburgueses i quin és el racó més fascinant de Centennial Park. Benvingut, et trobes en el moment més dolç de la teva estança. Jo vaig tenir aquesta sensació quan portava 5 mesos: amb una feina segura, treballant cada setmana els mateixos dies i (aproximadament) les mateixes hores, la meva caseta amb el meu cau per guarir-me, l’escola d’anglès cada matí i les festes de cada cap de setmana amb els amics.

En resum, puc dir que sóc feliç. No ha estat fàcil, primer he hagut de caminar per camins tortuosos on semblava que les coses no acabarien bé, hi ha hagut persones que m’han decepcionat i no acabava d’entendre la manera de ser dels australians. Ara, després d’aquest temps m’he reconciliat amb Austràlia. He conegut gent maca, tinc una feina on em sento estimada i reconeguda, tinc una habitació gegant on descansar en el meu (poc) temps lliure i faig coses i viatgets tant sovint com puc.

A tots us arribarà aquest moment. Així que tot i que al principi les coses són dures, després us trobareu a vosaltres mateixos que desde fa un temps les coses estan bé, que us hi trobeu bé i que sou feliços. Entendreu que és necessari passar pel desert per valorar l’oasis, tindreu les coses més clares i sabreu com enfrentar-vos a noves dificultats utilitzant les experiències passades. Haureu perdut la fragilitat del novell, d’aquell de descobreix coses noves cada dia i que aprèn a adaptar-se en un entorn inhòspit i desconegut. Us convertireu en persones que saben què poden esperar i què no, i tindreu la suficient fortalesa per quan no us agradi alguna cosa, canviar-la.

Per això us volia dir que (tot i que estigueu preparats per les dificultats), ànims i endavant! Venir a l’altra punta del món val la pena.

Excursió pels voltants de Sydney

Fa un temps que hem decidit amb un grupet de gent internacional (majoritàriament europeus) que els caps de setmana s’han d’aprofitar. L’estat on està situat Sydney (New South Wales, NSW) té molts racons i llocs bonics per visitar. Conduint 2 o 3 hores cap al nord, trobes zones de costa i platja com Newcastle o Port Stephens. Cap al sud hi ha Wollongong i altres poblets preciosos. Cap al centre, anem cap al bush, que és com li diuen aquí al camp, on està ple de parcs naturals amb animals en estat salvatge, o si ens endinsem una mica més trobem l’outback, amb tota la devastació pròpia del desert.

Voltants de SydneyAbercrombie River natural parkOutback NSWAixí doncs, si veniu a viure a Sydney, us recomano que llogueu un cotxe o agafeu un bus els dies que tingueu lliures (que seran pocs si esteu estudiant i treballant) i aneu a l’aventura! Hi ha mil coses maques per descobrir en aquests paratges, estan a prop i no és gaire car llogar un cotxe entre 4 o 5 i anar a acampar a algun lloc, o simplement fer una excursió d’un dia.

Nosaltres aquest diumenge vam agafar un bus 2 hores cap al nord de Sydney fins a Palm beach. Allà vam anar a la platja Ocean Beach i vam fer una excursió de 45 minuts pujant un turó fins al far Barrenjoey Lighthouse, on les vistes són impressionants. Si mires cap enrere des del far veus el parc nacional Ku-ring-gai Chase i la bahia Broken Bay, i si mires des del far veus tota la costa nord de Sydney. Crec que unes imatges serien millor que paraules:

DSCF2548 DSCF2563DSCF2597 DSCF2601

Després vam anar a les piscines de roca de Narrabeen, vam veure la posta de sol i vam nadar una mica. Per arribar-hi vam caminar també 40 minuts per la sorra, osigui que d’exercici vam quedar servides! Les vistes eren impressionants, i va ser molt maco, perquè tot i que aquí ja és tardor encara queden unes dues setmanes perquè l’aigua sigui massa freda per banyar-s’hi. Ara estem preparant la pròxima excursió que serà pel pont de Setmana Santa.
DSCF2615 DSCF2620

 

 

La [falta de] seguretat australiana

Seguretat entesa com la sensació personal d’estar sa i estalvi i no haver de patir per la feina o la vivenda o el menjar. És a dir, tenir cobertes les necessitats bàsiques. 

Tots sabeu de què parlo: tenir seguretat. Arribar a casa i tenir un bol de sopa calentet. Tenir la seguretat de que demà tornaràs a la feina a les 9 del matí. Encara que no t’agradi la feina. Tenir la seguretat i saber del cert que en 3 mesos se t’acaba el contracte. O que t’han donat 15 dies per recollir les coses de l’oficina i fotre el camp. O que el contracte de lloguer serà per 1 any prorrogable fins a 5. Etc.

Aquest article va de la falta d’aquesta suposada seguretat amb la que nosaltres hem crescut. Aquí a Austràlia les coses van diferents. Si vens a “l’aventura”, és a dir sense contracte de feina, per estudiar anglès, per viure una experiència diferent, per complir un somni… has de ser plenament conscient que aquí no tindràs aquesta seguretat que tenies a casa. Com la ciutat és molt cara i els espanyols catalans hem d’estudiar per tenir visat, també hem de treballar. 

És a dir, que en primer lloc hem d’estudiar i en segon lloc hem de treballar. Com som estudiants i estrangers, i a sobre no som angloparlants, només podem aspirar a “casual jobs“. Tenir un casual job implica, a grans trets, que no saps quantes hores treballaràs per setmana, que no saps quan cobraràs (perquè a més hores més taxes), i que no saps si demà et diran: mira que no cal que tornis. O et trucaran una hora abans d’anar a treballar dient, mira es que avui plou i no vindrà ningú, no cal que vinguis. O que hauràs començat la teva jornada normal i et diran, mira això està molt tranquil, millor que vagis a casa.

This is Australia. Falta de seguretat: Un dia tens pis i al següent t’han fet fora. Un dia tens feina i al següent no et donen prou hores i te n’has de buscar una altra.

Estic segura que heu sentit a parlar de com funcionen els mercats laborals d’altres països. Pels que hem fet economia, hem estudiat com funcionen les corbes d’oferta i demanda dels mercats laborals, i hem vist què implica tenir un mercat laboral flexible i dinàmic o tenir-ne un d’inflexible i rigid.

Per fer-ho fàcil: Espanya i Estats Units. A Espanya el cost de despedir és alt, pel que la gent sol estar bastants anys en la mateixa feina. Com el mercat laboral no és dinàmic, no hi ha gaires canvis de feina, per la qual cosa si et fan fora és difícil trobar una nova feina (i si li sumes la crisi pitjor). A Estats Units el cost de despedir és molt menor, per la qual cosa hi ha molt més dinamisme. Els brokers que treballaven per les grans companyies que van fer crack al 2008, al dia següent tenien una nova feina. La gent es mou, busca noves oportunitats laborals i s’arrisca. Al contrari d’Espanya. Austràlia és com els Estats Units, estan pujats damunt del dòlar australià i no han patit la crisi. Estan inmersos en una gran bombolla immobiliària, la indústria minera no para de fabricar bitllets de colorins i monedes daurades. La gent inverteix i s’arrisca. Tenen un mercat laboral molt dinàmic, tant en finances, com en hosteleria, com en comunicació o tot el que us pogueu imaginar.

Noteu que els meus arguments per ara no han estat crítics, sinò objectius. I es que jo sempre he pensat, al estudiar economia, que els mercats laborals dinàmics són beneficiosos per la societat en conjunt del país, pels empresaris i pels governs. Són saludables per a l’economia del país.

No obstant, ara ho estic vivint de primera mà. I no és fàcil. Nosaltres que provenim d’un país amb un mercat laboral rigid, tenim unes necessitats socials diferents. Així doncs, no et queda més remei que adaptar-te. I per fer-ho hi ha uns quants punts bàsics que haurieu de tenir presents, i que m’haguessin ajudat a mi abans de venir i espero que us ajudin a vosaltres.

  1. No has de de comprometre’t 100% amb una feina. Demà pots ser al carrer. Això sí has de fer veure en tot moment que estàs “commited” amb la feina i el negoci. Tot i que interiorment no ho estiguis.
  2. Estigues preparat. Estudia el mercat laboral d’on vagis. Parla amb la gent i descobreix quins són els mesos bons i quins són els dolents per buscar feina. Sigues proactiu.
  3. Si estàs previngut, i de sobte no et donen més hores, o et diuen que no tornis no farà tant de mal. Has de reaccionar ràpid. Al dia següent has de posar-te a buscar feina sense dilació. 
  4. No serveix absolutament de res lamentarse. Segurament no entendràs els motius, problablement no et donaran cap explicació o ni et trucaran. Aquí és normal. No t’hi capfiquis. És el moment d’anar a pel següent pas i no mirar enrere. Moving forward.
  5. No et preocupis. Trobaràs feina. Recorda que estem en un mercat laboral extremadament dinàmic i cada dia hi ha gent que entra i surt de les feines. Als australians els hi encanta dir: avui no em trobo bé i no vaig a treballar. -I si et fan fora?- No worries, buscaré una altra cosa.

En certa manera aquesta falta de seguretat crec que m’està fent millor, o com a mínim m’està donant noves eines que no tenia i m’està fent més competent i més competitiva en un futur. Adaptar-se ràpid als canvis és una skill importantíssima tant per la feina com per la vida en general i fa que sentis menys apassionadament les coses. Els latins som “passionates” tot ho sentim molt: la ràbia, l’amor, l’amistat, la ira… aquí veureu que els hi importa tot molt poc i no es capfiquen gens. Està clar que un any a Austràlia no podran borrar 26 anys de passió catalana, però aquesta experiència, tot i que a vegades complicada, definitivament m’està canviant i (crec que) millorant. 

Segona etapa

L’altre dia un amic em deia que la falta de notícies són bones notícies. Bé, la veritat és que és això i la falta de temps.

Desde que vaig deixar la feina al gener que les coses han canviat bastant. Gener és el pitjor mes a Sydney per buscar feina, ja sabeu “la cuesta de enero”. Si esteu pensant en venir a aquesta ciutat heu de tenir en compte quan són les bones èpoques per trobar feina. A saber: febrer i març, octubre i novembre són bons mesos. Desembre i gener són els pitjors. Juliol i agost aquí és hivern pel que és variable… hi ha menys feina perquè no és estiu, però tots els backpackers (europeus i americans que venen a viatjar per Austràlia) marxen en busca de l’estiu a atre llocs, pel que el mercat laboral respira i no hi ha tanta competència.

Trobar feina és un conjunt de tenir sort, paciència i ser perseverant. Jo finalment he aconseguit el meu objectiu i treballo al meu barri, a 5 minuts caminant de casa, pel que no gasto en transport i puc estalviar. Treballo en un bar cockteleria molt guapo, i estic aprenent a fer cocktails en plan professional, és tot un món, us ho prometo.

El problema de la feina aquí és que és “casual“, com tenim un visat d’estudiant no podem aspirar a una feina full time, i casual significa que una setmana pots treballar 7 dies i la següent 1. Així que toca estalviar i estar previngut per si la setmana següent és dolenta. També provoca que si t’ofereixen dies i més hores diguis sempre que sí, pensant en que en el futur potser no tindràs prou hores per pagar el lloguer. Aquí la feina tampoc és segura, un dia pots estar contractat i al següent no et tornen a trucar, sense cap explicació. This is Australia, mate!

Fa setmanes que vaig de cul, i he après l’expressió my life is so hectic right now… que vol dir que vas tant de cul que no tens temps ni per sortir, ni per escriure, ni per pensar. Fa unes setmanes que he començat un curs de Business English i estudio de 9 a 3, cinc dies a la setmana i treballo de 4 a 9 cada dia entre setmana, més els caps de setmanes on les jornades són de 9 hores. Però ningú va dir que seria fàcil i per assolir els meus objectius aniré de cul 3 mesos fins que acabi el curs d’anglès i comenci el procés de buscar feina de lo meu, probablement un internship (pràctiques) perquè amb el visat que tenim no podem demanar més. Però deixem aquest moment per la tercera etapa, que ara estic de ple en la segona etapa “viento en popa a toda vela”, sense vida i amb un cansanci impressionant, però focus focus focus en els meus objectius.

A tot això tinc ganes d’explicar com va ser un dia a l’òpera i l’Australia Day, però ho deixarem per la propera ocasió.

Us estimo, Neus.

Un Nadal que no és Nadal

No ha estat Nadal perquè no he menjat torrons ni carn d’olla, no he cantat nadales i no he tingut regalets sota l’arbre com cada any. Però tampoc ha estat un Nadal trist, ha estat un Nadal a “l’australiana”. Vam fer barbacoa amb els housemates i vam beure i fer xerinola a casa nostra amb més amics. I m’ho vaig passar molt bé, la veritat. A l’endemà de Nadal, el meu matí del 26 i la nit del 25 per vosaltres, vaig fer skype amb ma mare i ma germana, i ja va ser rodó.

Aquí el Nadal se’t fa estrany perquè fa molta calor. Vas a la platja en bikini i menges gelats, surts de festa i la gent està contenta. Parles en anglès a totes hores, felicites el Nadal i el cap d’any. Veus els focs més impressionants que has vist mai desde l’skyline de Sydney mentre comença el nou any 2013, i et diuen que s’han gastat 6,6 billions de dòlars per tirar tots aquells focs articificals. I flipes. Quan els vaig veure em vaig quedar tant impressionada que vaig ser incapaç de fer ni una sola foto. Només podia dir “uauuuu”. Aquí em van preguntar amb qui em vaig donar el petó de la sort del nou any. – Nosaltres mengem 12 grans de raïm! – vaig contestar, ni uns ni altres enteníem els motius de cadascú, però ens vam abraçar i ens vam desitjar un Happy New Year. Això és l’important.

El millor que m’ha passat aquestes festes és que ha vingut la meva millor amiga de visita. Hem fet moltes coses i encara ens queden algunes per fer. És l’excusa perfecta per sortir de la rutina diària i per veure una cara amiga que et fa tocar de peus a terra i que et recorda qui eres tú abans. Li estaré eternament agraïda. I no vull que marxi. Però la vida és així, avançar, canviar a segona, tercera, quarta i quinta, i frenar de cop. I tornar a arrancar. I així passen els dies i en dos setmanes ja farà 3 mesos que sóc a Sydney i començarà la segona etapa del viatge. Més endavant ja ho explicaré. Per ara tinc uns quants articles pensats, només m’hi he de posar i dosificar-los. Aniran sobre un road trip conduint per l’esquerra, sobre les etapes del meu viatge, i sobre les sensacions i clarividències que vaig tenint.

Cada cop veig més clara la línia que he de seguir per fer que les coses funcionin com vull, només queda posar-ho en pràctica. Tot ha de seguir el tempo adequat, nota per nota i corxera per corxera.

P.D. A la dutxa sí que he cantat nadales, fum fum fum.

Anyorança

Tots els expatriats la sentim.

És una sensació incòmoda que arriba quan menys l’esperes i que es desemboca per qualsevol motiu. Et puja per la gola una sensació amarga plena de pensaments negatius i de tristesa inconmensurable. Era qüestió de temps, però no me l’esperava ara.

De fet, el pitjor sentiment/revel·lació és saber que estàs sola. Que no hi són aquí els teus amics, aquells de veritat, que hi són i hi seran per sempre. Que no pots abraçar a la teva mare ni a la teva germana, que no les pots trucar perquè allà són les 3 del matí i aquí la 1 del migdia. T’embolcalles en una negativitat impròpia i comences a pensar què hi faig aquí?

Al dia següent, després del patiment, et despertes al bell mig de Sydney, fa un sol espaterrant i quedes amb un amic, un bon amic ozzy que fa 1 mes que coneixes però que ja és de la teva familia. Aneu a la platja de Bondi, i primer et porta amb moto a veure la badia de Sydney i un dels skylines més espectaculars que has vist mai. Mengeu fish amb chips, i proves per primer cop el peix espasa. Està boníssim, paraula. Aneu a la platja i et banyes per primer cop a l’oceà, saltes per sobre i per sota de les fortes onades i sents com revifes. Rius intentant fer bodysurfing per sobre les onades i dones mil tombarelles dins de l’aigua. Prens el solet i et poses vermelleta. Preneu un gelat i tu el tries de maduixa, perquè et recorda a la teva infància. Agafeu la moto fins a casa, arribes i et despedeixes: See you soon mate. Arribes feliç i ho expliques als housemates, avui hi són tots i et diuen que per Nadal han comprat un gran corder i que ho celebrareu tots junts fent unes cervesetes i disfrutant de l’estiu a Sydney. Somrius.

I recordes perquè ets aquí. Perquè les coses no són fàcils lluny de casa, perquè has triat el camí complicat per créixer i millorar cada dia. Per viure una experiència completa, amb les seves coses bones i les seves coses dolentes. I recordes que has d’escriure aquestes sensacions perquè en aquesta vida no tot és de color de rosa, però avui ha estat un gran dia i això sí que ho havies de dir.